Presentación de “Lord of the flies: a psychoanalytic view of destructiveness” de John McClean

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El señor de las moscas, escrito por William Golding, se publicó en 1954 y desde ese momento se convirtió en una de sus novelas más famosas. Se dice que demuestra la facilidad que tenemos los seres humanos para volver a nuestro estado más primitivo de salvajes y volvernos destructores. Además, el escritor de este ensayo, opina que tiene muchos rasgos en común con ideas psicoanalistas.

William Golding explicó el contexto en el que se escribió esta novela en su ensayo llamado Fábula. En él, expuso su malestar por la crueldad que demostraron los seres humanos durante la Segunda Guerra Mundial. Además, explica sus motivos para elegir el recurso de la fábula en esta novela y reconoce el contraste que quería hacer entre El señor de las moscas y otra famosa novela del siglo XIX, cuya esencia es la misma, titulada The coral island, escrita por Ballantyne, de la que no tenía muy buena opinión.

La perspectiva que aparece en el libro es la del psicoanálisis, es decir, no se trata de una historia superficial sobre unos niños que se vuelven salvajes por falta de autoridad, sino que es el resultado de un proceso complejo en el que se produce una reorganización del grupo y de los individuos que llevan a la aparición de la destructividad.

Herbert Rosenfeld se basó en Melanie Klein para su estudio de pacientes psicóticos, especialmente, narcisistas. Ésta sostenía la teoría, después de haber trabajado con niños pequeños, que tienen fantasías sobre violencia y terror que son sorprendentes en ellos y características de pacientes psicóticos.

Herbert Rosenfeld advirtió que, a pesar que se cree que estos pacientes no crean vínculos, sí lo hacen, y de una manera muy profunda. Las personas psicóticas proyectan sus frustraciones en otros, causándoles dolor y ansiedad. Esto supone una liberación, que les permite idealizarse y supravalorarse. Esto lo define como narcisismo destructivo. Este narcisismo ha llegado a ser comparado con una organización, en la que recibir ayudar implica debilidad y muestra fracaso. No sólo afecta a los individuos, sino también en los grupos, en los que sus miembros pierden su independencia para someterse, tal y como sucede en la mafia.

John McClean opina que Willliam  Golding escribe su novela como un ejercicio de introspección o de psicoanálisis, que es una manera diferente en la que el individuo, con ayuda de otra persona, puede entenderse a sí mismo. Sin embargo, hay veces que esto no es posible debido a las barreras que se autoimpone el individuo.

El señor de las moscas comienza con un accidente de un grupo de escolares ingleses que estaban siendo evacuados debido a la guerra que había. Se encuentran en una isla  y los náufragos forman un grupo, escogen un líder y comienzan a organizarse para convivir hasta su rescate.

Sin  embargo, al final de la historia, Simon ha sido asesinado por los cazadores, Piggy también ha muerto y Ralph es perseguido por los cazadores y el fuego que se está propagando por toda la isla.

Y la pregunta es: ¿cómo se llega hasta este punto?

Lo sabemos en su mayoría gracias a Ralph que supera las dificultades para explicar todos los detalles de una complicada trama, y en caso de necesidad, Piggy le ayuda a tener las cosas claras.

El júbilo inicial por el accidente y la perspectiva de vivir sin sus padres, en una isla paradisíaca, poco a poco desaparece, tal y como se muestra en las pesadillas de los más pequeños. Tal y como dice John McClean, “la pesadilla es el terror infantil de haber perdido toda conexión con los padres, a merced del mundo exterior y de las fantasías interiores”.

Ralph, al ser líder, intenta establecer un orden en el caos, mientras que Piggy es el testigo de toda la trama. Sin embargo, el personaje de Jack no tiene la misma personalidad bondadosa que ellos. Como líder del coro, se denota su liderazgo, pero en la isla los demás niños escogen a Ralph en vez de a él. Cualquier acción que no sea directa, o cualquier cuestionamiento de su liderazgo lo toma como una afrenta personal. Es el personaje que muestra el narcisismo destructivo.

Esto se extiende hasta el grupo de cazadores, que toman el mismo narcisismo destructivo que su líder, que se separa cada vez más del resto.

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