Reflexión Francisco de Quevedo

Francisco de Quevedo, uno de los escritores más importantes de la literatura barroca española y máximo representante del conceptismo, se calificó a sí mismo como misántropo y misógino. Ese odio hacia los seres humanos y las mujeres se plasmaba en su obra a través de contrastes y antítesis.

Su obra tiene rasgos del expresionismo, movimiento surgido en el siglo XX, ya que su obra es expresión pura.

En su época surgió la ekdótica, que es la madre de la filología, la cual estudiaba las:

  • Relaciones de contacto: influencia de otro autor en el autor, tienen un contacto entre sí.
  • Relaciones de distancia: autor influencia en otro, semejanzas de dos autores que son totalmente desconocidos entre sí. Platón justificaba estas semejanzas argumentando que somos seres atávicos que tienen las mismas ideas y que por mucho que lo intentemos siempre habrá un nexo de unión.

El amor, que es inefable, en su poesía se mostraba a través del antisentimiento y desde un punto de vista metafísico. Estas características nos llevan a categorizar el amor del que habla como amor intelectual.

En su obra también se observan fórmulas latinas, que demuestran su gran conocimiento (era un gran lector y un gran intelectual) aplicado a la literatura.

Estatua Francisco de Quevedo, http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/

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