Soneto

No te marches jamás

Conocerte me devolvió el corazón

Perderte trajo a mi vida el dolor

Buscarte hizo que perdiera el color

Encontrarte devolvió mi razón

 

Contigo no me hace falta armazón

Me derrito con tu afrutado olor

Entre nosotros no hay socolor

Nuestro amor no se parece al cazón

 

Cariño mío eres mi buena suerte

Así que no me dejes caer nunca

Jamás voy a poder dejar de amarte

 

Esta es mi promesa de eterno amor

Al perderte mi mundo se hundió

No puedo volver a sentir desamor

 

Lydia Bisbal López

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