Comentario de texto: “Yo no soy yo”

“Yo no soy yo”

Yo no soy yo.

Yo soy este

que va a mi lado sin yo verlo:

que, a veces, voy a ver,

y que, a veces, olvido.

5       El que calla, sereno, cuando hablo,

el que perdona, dulce, cuando odio,

el que pasea por donde no estoy,

el que quedará en pie cuando yo muera.

Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez nació el 23 de diciembre de 1881 en Huelva y murió el 29 de mayo de 1958 en San Juan. Fue un escritor muy importante para el Modernismo español y ganó un Premio Noble.

El poema “Yo no soy yo” pertenece al libro Eternidades, perteneciente a la segunda etapa del autor.

El tema del poema es la metapoesía, tal y como observamos en el último verso.

“Yo no soy yo” consta de nueve versos que forman una estrofa. La medida de los versos es tetrasílaba, trisílaba, eneasílabo, heptasílabos, pentasílabo, y endecasílabos. No hay rima ni composición lírica fija.

Los recursos literarios de forma que he encontrado son la epanadiplosis en el verso 1; el hipérbaton en el verso 3; el encabalgamiento en los versos 2 a 3; el paralelismo en los versos 5 a 8.

A través del tema de la metapoesía, distinguimos dos partes. La primera está formada por los primeros cinco versos en los que se presenta a la poesía, su “alter ego”. En la segunda parte, formada por los últimos versos, se explican más rasgos de la poesía.

El recurso literario de significado que he encontrado es la antítesis 6 y 7, ya que en cada verso se presentan ideas opuestas.

Este poema forma parte de la primera etapa del autor, centrada en el Modernismo. El tema es recurrente a lo largo de este movimiento. Además, también el poema transmite emoción al lector, tal y como lo hacen los de su primera etapa.

Juan Ramón Jiménez hace referencia a Quevedo al hacer el uso del verbo ser y al dejar una pincelada de tempus fugit en el último verso.

Juan Ramón Jiménez deja un espacio al comienzo del segundo verso, que crea tiempo, es decir, le da tiempo al lector para reflexionar sobre lo que ha leído. A través de esto el poeta se equipara a Dios, ya que Dios crea el tiempo.

Este poema refleja la obsesión de los poetas modernistas, es decir, que su obra fuera eterna, que permaneciera después de su muerte.

Esta entrada fue publicada en Comentarios de texto. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s