Perturbaciones con final feliz

         Perturbaciones con final feliz. Así se llama mi primer libro. Tal vez os parezca un poco extraño el título. Tal vez lo sea.

         Disculpad, aún no me he presentado: soy Laura. Mi mayor “hobby” es la escritura. Por eso me dediqué al periodismo, por eso mi mayor sueño desde que acabé la carrera ha sido publicar un libro. Desde pequeña me ha gustado inventarme historias, dejar
volar mi imaginación, y luego plasmar todos mis pensamientos en el papel. Una
de mis ilusiones infantiles era dedicarme a la escritura y que así todo el
mundo pudiera leer mis historias y, a través de ellas, hacer a la gente feliz.
Mi vida adulta, por lo menos hasta ahora, no ha sido tan diferente a como la
imaginaba de pequeña. He ido a una buena universidad, he hecho la carrera que
ansiaba y las cosas no me van tan mal.

         Volviendo a mi libro, hace un año, gracias a mi mejor amiga, se me presentó la oportunidad de poder publicar mi primer libro. Veréis, ella trabaja en una editorial y hace un tiempo, me cogió algunos escritos sin que yo lo supiera. Le enseñó mis historias a su jefa, Isabel, y a ella le gustaron. Así que me llamó y me hizo una propuesta. Me brindaban la oportunidad de cumplir mi sueño y la verdad es que es difícil hacerse un hueco en el mercado editorial (¡sobre todo si nunca has publicado ningún libro!). Acepté la oferta, aunque ésta tenía un inconveniente: debía escribir una novela inspirada en la banda de rock and roll del sobrino de Isabel. Algunos pensaréis que por qué era un problema. Para mí lo era por el hecho de que mi libro debía tratar de un tema que no había escogido yo, tenía unos límites y los debía cumplir si quería ver mi novela en las librerías. Además, seguro que el sobrino de Isabel y sus amigos eran una banda de rock and roll de niños de 16 años. ¡Qué tema más interesante para un libro!

         Entonces decidí, que si lo iba a hacer, debía recabar información sobre la banda de Javier (que así se llamaba el sobrino de Isabel). Comencé informándome por mi cuenta, buscando en Internet y visitando librerías para encontrar revistas que hablaran sobre el grupo. Cuando hube acabado, decidí visitar a los sujetos de mi libro para así poder profundizar sobre ellos. ¡Cuál fue mi sorpresa al encontrarme a cuatro chicos de 25 a 30 años, hechos y derechos, que formaban una banda seria!

         Después de recuperarme de mi asombro, comenzamos una serie de entrevistas. Pasé seis meses viéndolos tres o cuatro veces por semana. La verdad es que era una banda muy buena pero que no se había podido hacer un hueco en el mundo de la música por lo difícil que está la industria. Alonso, el batería, me habló sobre sus comienzos, sobre cómo cuatro amigos que se conocían desde siempre decidieron montar una banda de rock and roll y vivir de ello. Juan, el guitarrista, me habló sobre sus primeros conciertos y Jaime, el bajista, me habló de cómo consiguieron alquilar un local para poder ensayar. Con el miembro del grupo con quién más tiempo pasé, fue con Javier, el cantante. ¿La razón? Muy fácil: después de conocernos un tiempo comenzamos a salir juntos. ¡Es un chico increíble, dulce, cariñoso, con un gran fondo…! Bueno, volviendo al mundo real, Javier fue el que me reveló el secreto mejor guardado de esos cuatro amigos. Resulta que cuando los chicos tenían alrededor de 20 años, el grupo se disolvió por diferencias irreconciliables. Javier no me quiso explicar cuáles eran esos problemas pero yo les pregunté al resto de la banda. Jaime no me contó nada, pero Juan y Alonso me dieron una explicación. Mejor dicho, me dieron una misma explicación pero con un detalle diferente.

         Tanto Juan como Alonso, me dijeron que se produjo una gran pelea en el grupo, de tales dimensiones que llegaron a las manos (debo decir que son cuatro chicos muy tranquilos y pacíficos), pero que al cabo de dos años se pidieron perdón y volvieron a tocas juntos. Juan me contó que el motivo de la discusión fue la diferencia de opiniones sobre las letras de las canciones y Alonso me dijo que la causante de la pelea fue la hermana de Javier. Según la versión de Alonso, resulta que él, Jaime y Juan se enamoraron de la hermana de Javier. Javier quería que la dejaran en paz y ellos querían estar con ella. Juan, Alonso y Jaime se pelearon por quién salía con ella y Javier se peleó con ellos porque no quería que su hermana saliera con nadie. Investigué, pregunté, y hasta los llegué a reunir todos y les pregunté las razones de la separación de la banda, pero todos guardaron silencio al respecto. Sólo me dijeron que el título de la primera canción que hicieron después de ese altercado se llamaba “Fin de los disgustos porque llega la felicidad”.

         Ese capítulo de mi libro se quedó sin una conclusión, porque ni yo misma pude sacar ninguna. Supongo que prefieren que ese tema siga a la sombra y yo no seré la que quebrante sus deseos. Después de todo, he ganado tres amigos que sé que siempre estarán allí, un fantástico novio y he conseguido mi sueño.

         Por cierto, no os he explicado el por qué del título de mi libro. ¿Lo habéis adivinado? Os lo digo de todas formas: le puse ese título porque sé que el desencuentro que hubo entre ellos fue algo muy fuerte y dañino pero lo importante es que acabó con final feliz.

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